Jueves, 28 de agosto de 2008



Manuscrito de la Suite 1 para Violoncello


                                                                                                                                
Por:   Felipe Eduardo de la Rosa Bocanegra

 

[email protected]

 

 La semana final del XV Festival Bach se inició el 18 de agosto, con el recital de la orquesta juvenil “Teófilo Álvarez Dávila” dirigida por Ronald Serrano y la presentación de la violinista Lucía Rojas.

El martes 19, el pianista mexicano Abdiel Vázquez tuvo su primera intervención en el festival, con un recital de programa extenso y de gran formato, iniciándolo con la Sonata en sol menor de D. Scarlatti, luego vendría la Sonata 13 de W. A. Mozart, pasando después a F. Schubert con un Impromptu en sol bemol mayor  muy bien logrado; finalizando la primera parte con un imponente y endiabladamente difícil Mazeppa, el cuarto de los Estudios Trascendentales de F. Liszt.
En esta primera parte ya se pudo notar el carácter del pianista, de mayor solvencia en las obras de bravura y virtuosismo. La sonata de Mozart, aunque de ejecución más que adecuada, denotó cierta irregularidad en la pulsación. Esto quedaría completamente superado en la segunda parte, moldeada perfectamente para encajar con las capacidades del pianista.


La breve Página de Álbum y los dos Estudios de A. Scriabin fueron interpretados ejemplarmente, luego de lo cual llegaron dos estudios soberbios de S. Rachmaninov, para concluir con su gran Segunda Sonata, ejecutada con un vigor y una autoridad apabullantes. Ofreció luego dos bises, ante el aplauso entusiasta del público; una pieza de Lecuona e improvisaciones del Adiós Nonino de A. Piazzolla.


El miércoles 20 fue el turno de la orquesta de cámara Tuhuamari de Ecuador, un ensamble de cuerdas de timbre terso y cuajado que ejecutó obras clásicas y populares, éstas últimas en arreglos de excelente gusto. El programa fue generoso y variado, iniciándose con el primer movimiento del tercer concierto brandenburgués de Bach, para seguir con la Serenata de A. Nepomuceno y la Oración del Torero de J. Turina, incluyendo música de películas de C. Chaplin además de piezas de Piazzolla y obras ecuatorianas.


De gran interés fueron las danzas del siglo pasado y antepasado rescatadas del olvido en recopilaciones de S. Moreno y J. Guerrero. Siguieron otros aires populares, bailes regionales, pasillos de L. Rodríguez, M. Álvarez, F. Herrera, para terminar con una composición reciente del director de la camerata, Leonardo Cárdenas. Como bis, ofreció un popurrí de temas peruanos.


El viernes 22 tuvo lugar el concierto final, cierre de gala del festival. El gran fin de fiesta fue, como ya es una tradición en estos festivales, grande de verdad. Incluso sobrepasando otros años, esta vez el programa fue tremendamente ambicioso, incluyendo como gran novedad al tercer concierto para piano de Rachmaninov, una obra compleja que exige lo máximo del pianista, requiriendo a la vez una orquesta dúctil y poderosa.


El maestro Pereda contó con refuerzos importantes en la sección de cuerdas para esta ocasión, y a un solista estupendo en su segunda presentación dentro del festival, Abdiel Vázquez, un joven muy talentoso que supo resolver con inteligencia las muchas dificultades que presenta esta obra, demostrando que comprende bien al compositor ruso.


La velada se inició con la música de la Película La Misión, El oboe de Gabriel de E. Morricone, en la que se echó de menos un timbre más sensual y un fraseo menos forzado en el oboe. Siguió el concierto de Rachmaninov, en cuyo primer movimiento la orquesta respondió con corrección, salvo la timidez de algunas maderas, cuyas partes en ocasiones eran cubiertas por el resto de la orquesta y el piano, resultando inaudibles.


El pianista discurrió con habilidad entre el lirismo del tema inicial y el drama del desarrollo, prefiriendo, como Rachmaninov, la cadenza revisada, más fluida y vivaz, antes que la original, más grandilocuente, dramática y técnicamente demoledora.
El segundo movimiento tuvo también momentos felices, sobre todo en la intervención del solista, que supo cantar las grandes melodías de la partitura. El Finale, alla breve, tuvo el carácter y peso necesarios, con unos tiempos correctos, desde la bravura inicial hasta el vértigo de la stretta final.


La orquesta respondió muy bien en los tutti y los fortissimi, aunque hubo algunos momentos de falta de sincronización, que sin pasar a mayores, pusieron en aprietos al solista. La coda fue espaciosa, solemne, emocionante y hermosamente fraseada, culminando en un gran clímax, antes de lanzarse al torbellino del epílogo que cerró la obra con energía. Cabe destacar las intervenciones descubiertas, a lo largo de esta obra,  de los cornos: sonoras y precisas.
Ante la ovación muy merecida, Abdiel Vázquez ofreció un bis: el cuarto movimiento de la Primera Sonata de A. Ginastera, fragmento de gran virtuosismo con sabor a aires y ritmos populares.


La noche culminó con la ejecución de la Quinta Sinfonía de Beethoven, obra de  repertorio que no significaba novedad alguna para los ejecutantes, quienes han sabido siempre sacar provecho del gran efecto que ésta produce.
No fue la excepción esta vez, aunque el tremendo despliegue requerido en la pieza anterior dejó notar ciertos rezagos en el primer movimiento, que tuvo momentos dubitativos, sobre todo en las maderas. Las cosas fueron mejorando, y se llegó al final con los ánimos recuperados, dando el toque último de la coda entre gran brillo y rotundidad.


Un programa intenso y agotador. Hay que saludar, agradecer y apoyar el empeño fructífero del maestro Pereda por traer a los escenarios de Trujillo programas que incluyen piezas del gran repertorio, y que de otra manera no tendríamos la oportunidad de escuchar en vivo.


Tal es el caso de la Quinta Sinfonía de Tchaikovsky el año pasado, y sobre todo del concierto de Rachmaninov en esta edición del festival, proyecto que ha requerido la audacia y valentía que sólo un melómano empedernido, además de gran músico profesional y propulsor de la música clásica, como el maestro Francisco Pereda, posee. Esperaremos con ansias el decimosexto festival.

 
Bach en su hogar


Tags: Festival Bach, festival trujillo, francisco pereda, felipe de la rosa, carlos paredes abad, carlos paredes

Publicado por Trujilloarteycultura @ 4:18 PM  | M?SICA
Comentarios (0)  | Enviar



Monumento en Leipzig - Alemania

Por:  Felipe Eduardo de la Rosa Bocanegra

[email protected]

 

            El Festival Bach 2008 nos ha traído esta vez una serie de conciertos muy logrados y de una calidad muy uniforme. Se inició el jueves 7, con un recital de Francisco Pereda, artífice empeñoso de este festival y artista superlativamente entusiasta de la música clásica, violinista y excelente director de orquesta. El programa incluyó piezas de Dvorak, J. S. Bach, Sarasate, A. U. Calderón, Sandoval y Kreisler, que Pereda introdujo con entrañables memorias personales.

Al día siguiente tendría lugar la participación de la OST, con un programa extenso y variado. Dirigió Teófilo Alvarez la obertura del Don Giovanni de W. A. Mozart. Luego vendría el Primer Concierto para violín y orquesta de M. Bruch, una obra que tuvo a Ana María Ezaine como correcta solista, saliendo airosa en los momentos de bravura y estallido romántico. La segunda parte trajo la Primera Suite de Peer Gynt, una selección de cuatro fragmentos de la música incidental que el noruego E. Grieg compusiera para el drama de Ibsen.

El final estuvo reservado para una pieza del director titular de la OST, “Fuego Perpetuo”, cuyos episodios acerca de un ritual de los antiguos habitantes de México fueron narrados por el autor y sirvieron para aclarar el programa sobre el que se construye este cuadro sinfónico. La obra, interesante y colorida, fue de gran efecto y coronó con buen tono la velada.

El sábado se realizó el recital de Carlos Moscoso, talentoso violinista que se inició en el conservatorio local y continuó sus estudios en Francia. Ejecutó tres piezas para violín solo, la primera fuera de programa, pero fue la segunda, la célebre Chacona que concluye la Segunda Partita para violín solo de J. S. Bach, la que nos reveló a un solista de calidad, que la interpretó magníficamente, con un sonido de peso y plenitud y un cuidado estupendo del detalle y del estilo.

En la segunda parte ejecutaría la intrincada Sonatina No.5 para violín solo del director y compositor francés Jean Martinon. El programa se complementó con dos obras para violín y piano, con la participación del pianista trujillano Iván Marquina.

En la primera parte la Sonata para piano y violín K. 296 de W. A. Mozart, una obra diáfana y vibrante que exigió al máximo a sus intérpretes, y la pieza final de la velada, la Sonata Primavera para violín y piano de L. v. Beethoven, obra abordada con  entrega y entusiasmo por ambos solistas, alcanzándose muy buenos momentos, sobre todo en la brillante y tumultuosa coda que fue vigorosa y prolija conclusión de toda la interesantísima función.

Prosiguiendo con este caudal imparable de gratas experiencias musicales, el lunes en el Teatrín del INC, el Ensamble Michael Rabin dirigido por el maestro Pereda se reunió para ofrecer un suculento programa, que se inició con el Concierto para cuerdas en La mayor de Vivaldi, seguido por el conocido Concierto No.2 en Mi mayor para violín de J. S. Bach en el que Carlos Moscoso fue un más que correcto solista.

La segunda parte se inició con el Concierto en Fa menor para piano de J. S. Bach, con Samuel Chávez como solista. En todas estas piezas el ensamble de cuerdas acompañó con solvencia y con un timbre homogéneo y pleno.

El programa culminaría de la mejor manera con el Divertimento K. 136 de W. A. Mozart, una pieza jovial y feliz que tuvo una interpretación concordante, dentro de un ambiente risueño y de gran vitalidad. La pequeña orquesta deslumbró sobre todo en el vibrante Presto final, que tuvo que ser repetido ante el entusiasmo de todos los presentes.

Proseguiría el Festival con un recital de violín y contrabajo, que se inició con la Siciliana de la Sonata para violín solo de J. S. Bach, donde la violinista ucraniana Mariya Melnychuk demostró oficio en el dominio de su instrumento, así como un timbre de gran belleza.

El programa continuó con una entrega vibrante del primer movimiento del Concierto para violín de E. Elgar, con el acompañamiento discreto de la pianista rusa Eugenia Semianova. Dos piezas de Kreisler culminarían la presentación de la solista Melnychuk, confirmando sus dotes musicales.

En la segunda parte, el contrabajista ecuatoriano Andrés López se lució en muchos momentos con su instrumento, al que pocas veces tenemos oportunidad de escuchar como solista. Inició su participación con la Allemanda de la Segunda Suite para violonchelo solo de J. S. Bach.

Luego, acompañado por Semianova, tocaría el primer movimiento del Concierto de K. Dittersdorf, prolífico contemporáneo de Mozart, Haydn y Gluck, para seguir con dos piezas de Koussevitzky y finalizar con el Tango Kicho de Piazzolla.

El viernes 15 se volvió a presentar la OST dentro del programa del festival, esta vez bajo la dirección del mexicano David Hernández Bretón. Se inició la velada con la Serenata para cuerdas de Dag Wirén, la obra de más renombre de este compositor sueco del siglo pasado. La obra es interesante y su ejecución tuvo buenos momentos.

La pieza para contrabajo y orquesta de Ed Stein tiene toques de Weber y Hummel, una obra que destaca el lado melódico del instrumento. El final de la primera parte estaría a cargo de la violinista Melnychuk, quien sacó a relucir sus destrezas y un brillante manejo de su instrumento en la lírica y virtuosística Habanera para violín y orquesta de C. Saint-Saens, una pieza de refinado gusto y expresividad que reafirmó los talentos de la ucraniana.

La segunda parte la llenó con creces la Séptima Sinfonía de Beethoven, obra clásica de gran efecto y contundencia que el mexicano Hernández supo aprovechar para finalizar la noche con un rotundo éxito. El poco sostenuto de la introducción y el allegretto del segundo movimiento se llevaron algo más rápido que lo usual, sin afectar los demás tempi, lográndose un gran clímax en la coda del primer movimiento.

Se apreció un muy correcto equilibrio en la orquesta, destacando un trabajo minucioso en el detalle de los vientos, destacando las maderas y los cornos, aunque es siempre deseable una mayor presencia sonora de las cuerdas. El finale fue rotundo y brillante, con una coda de gran fuerza que cayó como un rayo, lo que motivó unos prolongados y bien merecidos aplausos.

La crónica continuará pronto con el detalle de lo ocurrido en la recta final del XV Festival Bach, aunque lo escuchado sería suficiente para dejar satisfecho al público melómano, motivo para renovar el reconocimiento al esfuerzo tremendo de Don Francisco Pereda, cuyo entusiasmo puebla de interés el panorama musical de la ciudad.

 


Tags: festival bach, festival trujillo, francisco pereda, carlos paredes abad, felipe de la rosa

Publicado por Trujilloarteycultura @ 4:15 PM  | M?SICA
Comentarios (0)  | Enviar
Domingo, 24 de agosto de 2008



Giacommo Puccini ( 1858 - 1924 )



Por: Federico Monjeau
( de
www.elclarin.com )


El 22 de diciembre se cumplirán los 150 años del nacimiento de Giacomo Puccini, aunque para el mundo de la ópera un Año Puccini no podría ser muy distinto de otros años; sus óperas, como las de Verdi, se representan en todos los teatros del mundo todo el tiempo.

Puccini tiene  la cualidad de un radio de acción excepcional. El público más conservador lo considera el último gran compositor lírico, aunque el hechizo pucciniano trasciende el círculo de la gran familia de la ópera. Como prueba de ello podría citarse un ejemplo cercano: el ascético homenaje que el compositor argentino Mariano Etkin (un autor que nunca compuso ópera, ni siquiera canciones) rinde al músico italiano en su maravilloso trío de cuerdas Recóndita armonía, inspirado a la distancia en el aria homónima de Cavaradossi, de Tosca.

Puccini murió el 29 de noviembre de 1924, y hasta ese día conservó entre sus papeles el boleto del estreno del Pierrot Lunaire de Arnold Schoenberg que había tenido lugar diez años antes en Florencia. Puccini nunca ocultó su admiración por la radical formulación schoenberguiana, con su novedad del sprechgesang (canto hablado) y de su forma en general.

El músico italiano vivió en una época de cambios y revoluciones, y su música sería impensable sin la experiencia del impresionismo francés. Pero sus obras transcurren en un tiempo propio. Son modernas, y al mismo tiempo están completamente sumergidas en la tradición lírica del siglo XIX. Kurt Pahlen las definió con sutileza: "No hay en ellas el resplandor de un sol naciente. Las ilumina, sí, un tenue brillo, pero es la melancólica luz del atardecer". Por su lado, Puccini se definía a sí mismo como un ser otoñal: "Así nací, melancólico como Lucca, mi ciudad natal, encerrada en la soledad de sus murallas fortificadas. También soy otoñal de nacimiento: el otoño es la estación del año que más me agrada. El paisaje otoñal, los campos yermos... allí me encuentro a mí mismo y me siento dueño de mi hacer."

"Verismo" fue el nombre que el naturalismo asumió en la ópera italiana. No es algo que los italianos inventaron de un día para el otro, desde luego, aunque seguramente tiene su origen en La traviata de Verdi, la ópera que abandona los grandes temas históricos por la vida "al natural". Ese es el punto de partida de Puccini: el naturalismo intimista, la vida de buhardilla (La Bohème), aunque el músico no fue más afecto al naturalismo que a lo exótico, y esto último proporcionó a su obra un elemento de renovación fundamental.

Madama Butterfly transcurre en el Japón, Turandot en China y La Fanciulla del West en el oeste americano, y todo eso se oye en la música. El Japón constituye el paisaje tal vez más memorable, con esa trágica historia de ilusión y desengaño que una geisha de Nagasaki vive con un oficial estadounidense. Puede pensarse que la ambientación japonesa de Madama Butterfly no es una dimensión superficial o una mera concesión al exotismo de la época, y que la idea o la forma plana de la estampa japonesa pudo cuajar en esta obra más allá de la caracterización de los personajes, de las escalas pentatónicas y de las alusiones tímbricas a la música del Japón.

En principio, Madama Butterfly no presenta los conflictos de la ópera italiana tradicional (o de su propia Tosca). Butterfly tiene, en efecto, una forma apaisada; transcurre como una gran aria que nos envuelve del principio al fin. En rigor, tiene una única aria propiamente dicha: Un bel di vedremo, en la que Cio-cio-san imagina lo imposible, la vuelta de su amado Pinkerton.

El hechizo pucciniano no sólo radica en la belleza incomparable de sus arias sino en la poderosa integración de una forma que transcurre casi mágicamente entre el recitativo y el arioso, y que rompe con división en números de la ópera tradicional sin abandonar jamás la forma lírica.


Tags: Giacommo Puccini, Puccini, Opera, 150 años de Puccini

Publicado por Trujilloarteycultura @ 12:42 PM  | M?SICA
Comentarios (0)  | Enviar
Domingo, 10 de agosto de 2008


Aimi Kobayashi
 

Pianista japonesa clásica nacida el 23 de septiembre de 1995. Ella vivió en Ube, Yamaguchi, Japón hasta febrero del 2007 y actualmente reside en Tokio, comenzó a estudiar piano a la edad de 3 años, debutando como solista   con  orquesta a la edad de 7. Recibe  clases de piano de  Yuko Ninomiya desde los 8 años de edad.

En la Prefectura de Yamaguchi obtuvo el "Premio de Cultura de Gloria" en tres ocasiones. Aimi es apoyada por La Asociación Americana para el Desarrollo de los Dotados y Talentosos Inc - una organización sin fines de lucro dedicada a ayudar a jóvenes intérpretes de música clásica en todo el mundo.

Tal vez muchos pianistas precoces pueden tocar conciertos de Mozart con marcada precisión, pero rara vez se les ha escuchado interpretandolos tan musicalmente, incluso mejor que algunos profesionales. La madurez musical de Aimi es el aspecto más destacable de su actuación y lo que la hace una verdadero genio.

Al apreciar sus más recientes videos nos daremos cuenta que que su técnica es también sorprendente.

En el siguiente link apreciamos a Aimi interpretando una parte del Concierto la "Coronación" de W.A. Mozart. Aquí también encontrará más videos referentes a sus presentaciones.

http://www.youtube.com/watch?v=5qkewRdmrbA


Cronología de su carrera

1995 Nació el 23 de septiembre en Ube.

2004  Ganó medalla de Oro en 1 º y 2 º grado de Escuela Primaria en el nivel 5º
          Internacional de Piano Chopin de competencia en ASIA.

2005  Obtuvo el primer premio en la escuela elemental de la división de estudiantes 
          música de Japón
   
2005   Invitada a tocar en Salle Cortot y el Carnegie Hall de New York

2006   Invitada a tocar en el Tokio Opera City Hall con la Yomiuri Nippon Symphony    
           Orchestra en enero.
 
2006   Actuó en el Carnegie Hall de nuevo el 29 de octubre.

2006   Interpretó el Concierto N° 26 de Mozart "La Coronación" con Vladimir 
          Spikakov conduciendo la  Orquesta de Cámara de Moscú y como encore    
          interpreta el Impromptu N°1 de Chopin en el Svetnalov Hall en la Casa         
          Internacional de Música de Moscú el 24 de diciembre

2007   Toca el Conciertno N°1 de Beethoven  con la Orquesta Filarmónica de Tokio
           en el Suntory Hall el 31 de marzo

 
2007  Debut en el Symphony Hall de Acros Fukuoka con un Recital el 2 de abril.

Tags: aimi kobayashi, prodigio del piano, niña prodrigio, carlos paredes abad

Publicado por Trujilloarteycultura @ 5:13 PM  | M?SICA
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 08 de agosto de 2008



Teófilo Alvarez Alvarez - Director

La Orquesta Sinfónica de Trujillo, organo de difusión del Instituto Nacional de Cultura de La alibertad fue fundada en 1958 a iniciativa del Mons. Andrés Ulises Calderón, del Dr. Virgilio Rodríguez Nache , del Sr. Manuel Roberto Ganoza Plaza y de un selecto grupo de trujillanos quienes realizaron las gestiones ante el Miniterio de Educación que estaba a cargo del Dr. Jorge Basadre creándose el 7 de marzo de 1958 por Resolución Ministerial N°2366 en donde se señala que la Dirección estaría a cargo del Maestro Francesco Russo y se formaría en base a la Orquesta Filarmónica de la Escuela de Música de Trujillo. Bajo la batuta del Maestro Russo se realizó el Concierto Inaugural el 28 de julio de 1958.

 

 

 

Fueron sus directores Francesco Russo (1958-1960), Ignacio Verkerk (1961-1962), Jose Carlos Santos (1963-1964),Gianni Rinaldi (1966-1972), Carlota Mestanza (1984-1987), Francisco Pereda (1988-1989) y Teófilo Alvarez (1990- hasta la actualidad)


 


Quinteto de Metales se presentó en la Inauguración de la Exposición 



 

Por las filas de la Sinfónica de Trujillo  han pasado prestigiosos músicos nacionales y extranjeros así como una pléyade de Directores invitados así como de solistas invitados locales, nacionales y de fuera del País.



 


Con motivo de su 50 Aniversario de Creación, el INC-La Libertad inauguró una Exposición conmemorativa que contó con la asistencia de autoridades y personalidades del ambiente cultural de la Región así como de ex miembros de la OST y de miembros activos. La ceremonia de inauguración de la muestra estuvo a cargo del Director del INC Sr. Enrique Sánchez Maura.


 

 


Tags: sinfonica de trujillo, inc la libertad, teofilo alvarez, carlos paredes abad

Publicado por Trujilloarteycultura @ 10:47 PM  | M?SICA
Comentarios (0)  | Enviar





Todos los últimos miércoles de cada mes y terminando el 17 de diciembre de 7:00 a 9:30pm en el local de la Alianza Francesa de Trujillo y también con el auspicio del Conservatorio Regional de Música "Carlos Valderrama" se presentará un Ciclo de Proyección de Operas de Puccini en video, a cargo del Sr. Felipe de La Rosa Bocanegra.


Programación

 

 

Primera fecha : miércoles 27 de agosto, 7:00 pm.

La Bohème


Ópera en 4 actos.

Con Cheryl Barker, soprano  y David Hobson, tenor. Opera Australia, Sidney 1993

 

Segunda fecha: miércoles 24 de setiembre, 7:00 pm

Tosca


Ópera en 3 actos

Con Francesca Patané, soprano y José Cura, tenor. Arena della Vittoria 2000

 

Tercera fecha: Miércoles 29 de octubre, 7:00 pm

Madama Butterfly


Ópera en 3 actos

Con Yasuko Hayashi, soprano y Peter Dvorsky, tenor. Scala de Milán 1985

 

Cuarta fecha: Miércoles 26 de noviembre, 7:00 pm

Il Trittico

3 óperas en un acto (El Tabardo / Sor Angélica / Gianni Schicchi).

Con Plácido Domingo, tenor, Amarilli Nizza, soprano y Alessandro Corbelli, barítono. Met 1994 / Comunale di Módena 2007 / Glyndebourne 2004

 

Quinta fecha: Miércoles 17 de diciembre, 7:00 pm

Turandot


ópera en 3 actos.

Con Plácido Domingo, tenor y Eva Marton, soprano. Metropolitan Opera 1988

 


Lugar: Mediateca de la Alianza Francesa, San Martín 858


Ingreso Libre



------------------------------------------------------------
 


Tags: 150 años puccini, giacomo puccini, opera, Proyeccion videos, videos de opera, carlos paredes abad

Publicado por Trujilloarteycultura @ 1:02 AM  | M?SICA
Comentarios (0)  | Enviar